jueves, 11 de septiembre de 2008

Diario de un borracho / Un sabado contigo y sin tí.


Tu voz chillante anuncia un reclamo que destituye mis planes sabatinos, salgo al balcón en calzoncillos y veo un perro olisqueando los árboles. Una señora madura lo pasea (más bien él a ella), da vueltas y vueltas buscando un buen lugar pero no caga, sonrío mientras bebo mi cerveza, la doña se ve las uñas tan pulcramente arregladas, sus ojos vacíos, sus mallones marrones; Y don cacas no encuentra el lugar adecuado para dejar su legado a este mundo vanal y enfermo, camino al refrigerador y sigues gritando, maldicíendome, agitando tus manos al cielo cual cavernícola ofuscada pegando de berridos mientras saco otra cerveza, la destapo y bebo un trago laaargo, orgásmico, no oigo no oigo tengo orejas de pescado pienso para mi mismo, salgo de nuevo al balcón, a estas alturas don caquín ya lleva la de gane con 3/4 de fuera y la ñora impasible... comiendo un negrito q sacó de su bolso, que pasión le imprime a cada mordida carajo!, lo devora tan rico que mi miembro se yergue ansioso, que puerco... pero q rico jejeje. Volteo hacia el parque, una joven corre atravesándo los juegos de los niños donde dos niñas se columpian pasivamente riendo y un anciano camina sin preocupación por la acera, tras él un chico con uniforme escolar corre vertiginosamente hacia él empujándolo, el anciano pegando un grito cae sin meter las manos y no puedo evitar gritar Saaaafe!! perdón me acordé cuando los Yanquis ganaron con esa carrera la serie mundial... aaah! (suspiro) me duele la cabeza, la cerveza se acabó, vemos de nuevo al amigo refrigerator, que desmadre hay en esta casa, todo tirado, trastes rotos, botellas agonizantes en el piso, escucho la regadera en la habitación, abro la puerta y encuentro: vacío... vacío!! No pues mames Susana donde están mis cervezas?! grito fuera de mí, -Las tiré todas por el caño lo siento cariño!!. -Maldita hija de... Salgo por el balcón y adivinen quién sigue ahi! Doña nalgas ricas meneándose por la acera acompañando a Cacagrande, me les quedo viendo, hago un cálculo matemático elevado a la putísimacienta potencia agarro vuelo y les aviento el envase de cerveza lo más certeramente que puedo (que alevoso) y hago blanco en la cabeza-lomo de Supercan que emite un aullido ensordesedor y arrastra a tetas grandes haciéndola correr sin control juar juar juar!! Puta madre no hay cerveza... Habrá que ir por más... volteo al cielo azul y me pierdo en la brisa al atardecer mientras el sol se oculta y que paz tan cabronamente feliz comienzo a sentir, ni siquiera hago caso cuando al largarte azotando la puerta dices con esa boquita de mamadora tan dulcemente -Nos vemos el viernes impotente, trata de no quedarte dormido la próxima vez quieres?. No, nada puede mermar esta sensación tan extrañamente familiar de un sábado por la tarde en mi balcón disfrutando del silencio que dejas al partir.