miércoles, 29 de octubre de 2008

Bosquejo de media noche.

Mi cuerpo entre sábanas relamidas;
Dentro de mi sueño profundo
La suave brisa tropical entra por la ventana.

Un cuerpo femenino
Se mete en mi cama
l-e-n-t-a-m-e-n-t-e.

Oscuridad.
Su mano tibia
Me acaricia trémula
Mientras me besa el cuello.


Mi piel erizándose al contacto de sus labios.
Éxtasis recorriendo desenfrenadamente mí
Torrente sanguíneo al compás de la lluvia;
Que atisba serenamente las calles empedradas
Rodeadas de leones.

Su aliento suave sobre mi nuca,
Mientras acaricia suavemente mi pecho;
Estelas de aurora rocían el sendero marchito del cementerio.

Un susurro en mi oído.
¿Has oído la voz crucificada de lo desconocido?
Un árbol en llamas.
Un francotirador apunta a nuestra ventana
Mientras un gatito maúlla en el ennegrecido aire fuerte.

Nuestros cuerpos enredándose al ras del crepúsculo,
Dejando pasar el tiempo
Trasnochado por el frío cálculo
Matemático
De la razón.
Una radio
Deja escapar una vieja melodía…
Acerca de una historia de amor,
Un romance sutil y
Eterno,

Entre mi soledad
Y yo.